Crisis en Siria

A inicios de la semana pasada el Presidente Donald Trump tomó la decisión de retirar a las tropas estadounidenses del norte de Siria. La decisión generó fuertes críticas y tomó por sorpresa a los grupos kurdos. Para quienes el desamparo de las tropas norteamericanas representó una traición y un cambio drástico en su lucha.

La alianza entre los grupos armados kurdos y Estados Unidos, comenzó en el 2015. Teniendo como objetivo conjunto luchar contra grupos extremistas del estado Islámico. De hecho, se considera que gracias a este trabajo conjunto fue que se logró la eliminación del califato de EI en el norte de Siria. 

Las consecuencias de la retirada de la milicia estadounidense fueron inmediatas. Tan solo tres días después del anuncio de Trump. Turquía lanzó una ofensiva militar, buscando arrebatarle a los kurdos el control de la región. 

La ofensiva turca ha continuado, a pesar de las críticas internacionales. Entre ellas por parte de Estados Unidos. Así, esta situación representa por supuesto una crisis para los grupos Kurdos. Sin embargo, sus consecuencias no solo serán resentidas en el norte de Siria, sino que tendrán un impacto global.

Crisis humanitaria

Hasta ahora, de acuerdo con reportes de la ONU. Más de 100,000 personas han sido desplazadas a causa de este nuevo conflicto militar. En una región, en la que la violencia y conflicto han perdurado por años. Ello representa una crisis humanitaria que tendrá un fuerte impacto para la población civil de la región.

Además de las pérdidas humanas. El éxodo masivo, que ya comenzó, tendrá también consecuencias en países vecinos. Por un lado, Turquía buscará reubicar a los refugiados Sirios, forzándolos a regresar a la zona de conflicto. Por otro, muchos de los desplazados, se reubicarán en la zona kurda de Irán. En dónde podrían también enfrentar graves riesgos de conflictos.

De igual forma, se teme que el gobierno turco busque realizar una limpieza étnica en la región. Los kurdos ya han sido víctimas de hostilidades por parte del gobierno turco, en el pasado. El gobierno turco ha atentado contra su lengua e identidad e inclusive los ha desplazado dentro del mismo país. Por lo cual, existe el temor a que el estado turco, aproveche de su fuerza militar para buscar eliminar a la población kurda de la región.

Resurgimiento del Yihadismo

El caos en la región podría posibilitar un resurgimiento del Estado Islámico, por diversos motivos. El principal se refiere a la protección y seguridad de los campos de detención Yihadistas. Ahí se encuentran detenidos miles de miembros de EI, bajo el resguardo de las fuerzas kurdas, y hasta hace unos días norteamericanas. 

Ahora, con el conflicto, la seguridad de estos campos se ha visto vulnerada. La capacidad de Turquía de hacerse cargo de los campos está en duda. Por lo que la posibilidad de que miembros del Estado Islámico sea de nuevo libres es grande. Así EI podría resurgir y generar de nuevo una mayor escalada de violencia en la región. 

Además, algunos analistas consideran se ha abierto posibilidad de un conflicto aún mayor en la región. Debido a que, la presencia de Estados Unidos, frenaba no solo a Turquía sino también a Irán. Que ahora tendría el campo libre para atacar a Israel y generar un conflicto de impacto mundial. 

Consecuencias económicas inmediatas

Por el lado económico. El conflicto ya ha tenido impacto en los precios del petróleo. Tanto analistas financieros como inversionistas, comienzan a preocuparse. Debido a que la escalada de violencia podría impactar la producción y transporte del crudo. En la que, recordemos, es la mayor región productora de petróleo en el mundo.